La peruana se dobla sobre la mesa y se queda esperando. El pata llega por detrás con la bermuda de camuaje puesta y le mete la mano entre las piernas sin apuro. Ella tiene la parte de arriba bajada y el short negro apenas aguantando, y ahí mismo se nota que ya está lista.
Después le baja la ropa apenas lo justo y se la mete de una, agarrándola de la cintura. Las cortinas del fondo quedan a medias y nadie las corre en todo el video. Son de esas mujeres peruanas que se graban en su propia casa, mesa de comedor incluida.
La mesa cruje con cada empuje y ella se agarra del borde para no correrse del sitio. Ninguno dice una palabra, solo se escucha el golpe del cuerpo contra la madera. La escena corta cuando van a mitad de todo, sin avisar.
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