La chibola llega a su primer casting con una blusa blanca y un pantalón oscuro, y se sienta en el sofá sin saber bien dónde poner las manos. La sala es una cualquiera, con las cortinas entreabiertas de fondo, más propia de un video casero de peruanas xxx que de un casting montado. Está nerviosa, se nota.
Cuando el broder le baja la ropa ya no hay vuelta atrás. Primero se la chupa despacio, mirándolo de vez en cuando, y él le agarra la cabeza para metérsela más hondo. Ahí le salen las lágrimas, pero no le dice que pare. Después la coge de a perro en el mismo sofá y ella solo chilla bajito, agarrada al cojín.
En un descuido se le escapa una risa nerviosa y ahí mismo sigue. La escena corta cuando todavía se está secando la cara.
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