La consulta iba normal hasta que la doctora cerró la puerta con llave. En pleno consultorio, con la camilla de por medio, se quedó solo en ropa interior y le hizo señas al paciente para que se acercara. El instrumental quedó ahí, sin uso, mientras ella probaba otra terapia.
Se sube a la camilla y lo recibe encima. Cogen tieso sin que ella se saque todo el uniforme, y el pata agarra lo que puede mientras la flaca chilla y pide más. De fondo quedan los aparatos del hospital y la puerta sigue cerrada.
De peruanas xxx hay de todo, pero pocas cierran la puerta con llave antes de empezar. Cuando terminan, ella se acomoda la ropa y anota algo en la ficha, como si nada hubiera pasado.
También te puede gustar:





