La tetona Jenn se queda solo con las medias puestas y se tiende en la cama. Él se le monta encima y se la mete de una, agarrándole las chichis con las dos manos. Ella chilla bajito, se tuerce y le sube la cadera para que entre hasta adentro. La cama golpea la pared con cada embestida y a nadie le importa.
De las mujeres peruanas que cogen sin pena, esta sube el cuerpo para encontrarse con él. Él aprieta los dientes, cambia de ángulo y sigue dándosela parado. Se le viene encima y quedan los dos quietos un segundo, respirando. Después ella se ríe bajito, se pasa la mano por el pecho y se queda tirada mirando el techo.
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