Peruana se arrodilla y le mama la pichula al jefe para no perder el trabajo

0 reproducciones
0%

La conversación del despido duró poco. Los dos quedan en ropa interior y ella en toples, de rodillas en el suelo. Se mete la pichula del jefe a la boca sin decir ni media palabra, agarrándosela con las dos manos para no perder el ritmo.

Él se recuesta un poco y la deja hacer, con las manos atrás como evaluándola; en el porno peruano casi ningún jefe se queda así de quieto. Ella levanta la vista, comprueba que él la sigue mirando y baja de nuevo. El suelo debe estarle marcando las rodillas, pero no se queja. Se escucha un ventilador en algún lado del cuarto.

También te puede gustar:

Fecha: septiembre 7, 2026