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Esta es una de esas chibolitas peruanas que necesita pasar su clase cueste lo que cueste. El profe sabe cómo cobrarse el favor. La pone en cuatro sobre el escritorio y le mete la pichula por el culo sin mucho preámbulo.
La flaca aprieta los dientes porque le duele pero aguanta. El broder le agarra la cintura con las dos manos y aprieta más fuerte, y un vaso con lapiceros se tambalea con cada empujón. Ella se agarra del borde del escritorio sin decir nada. Cuando termina, se baja y se arregla la falda.
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Fecha: junio 9, 2026


